Videojuegos roleros – The Darkest Dungeon

Darkest Dungeon:

Darkest Dungeon es una de las mejores creaciones de Kickstarter. El estudio Red Hook (un total desconocido hasta 2014) consiguió más de 300000 dólares de donativos a pesar de haber pedido “solo” 75000. Recuerdo cuando salió su Early Access, febrero de 2015, llegando a ser el juego más vendido de toda la plataforma Steam en ese mes. Y no salió de Early Access hasta año y medio después, en 2016. Gracias Kickstarter, lo habéis vuelto a hacer.

Todos estos “héroes” nos acompañarán en el viaje a la Mazmorra Más Oscura

Resumen de la historia:

La historia es fácil de seguir: Tenemos un ancestro que se ha dedicado a hacer rituales chungos de magia maldita y nos ha enviado una carta en la que nos lega su asentamiento y su responsabilidad: detener aquéllo que ha desatado. ¿Cómo hacerlo, os preguntaréis? Pues utilizando un carromato lleno de personas que han venido por su propia voluntad para terminar con el mal que aflige estas tierras. Empezamos con dos personajes, un ladrón y un cruzado (buena combinación) y vamos ampliando nuestro plantel hasta donde nos dejan. Y lo necesitamos.

La muerte es algo cotidiano en Darkest Dungeon, es más que normal tener un cementerio lleno de cadáveres de pobres aventureros antes de llegar a la mitad de la campaña. Además de tener que preocuparnos por la salud física de nuestros héroes (se recuperan automáticamente al volver al asentamiento) debemos preocuparnos por la salud mental (que hay que pagar para que la recuperen), aunque si bien perder toda la cordura no implica necesariamente la muerte, nos acercará mucho a ella.

Esta historia bebe mucho de los cuentos de terror de Edgar Allan Poe y de las historias de Howard Phillips Lovecraft. Es más, muchos de los enemigos parecen sacados de las páginas de “La Sombra sobre Innsmouth”, cultistas, hombres pez… Y el Narrador, nuestro ancestro, utiliza un lenguaje muy opulento que recuerda a los poemas de Poe. De hecho, el boss final, es una versión del Corazón Acusador.

Sistema y DLCs:

Darkest Dungeon es un roguelike RPG, o sea, que las mazmorras se generan procedimentalmente (no vas a jugar dos mazmorras iguales, salvo las últimas) y tiene un componente muy marcado de juego de rol por turnos, a lo Final Fantasy. Vamos mejorando a nuestros héroes, de nivel 0 a nivel 6, aprendiendo sus habilidades, pues no es lo mismo una vestal que un hombre de armas; y mejorando sus armas gastándonos un dinero que vamos consiguiendo en el mazmorreo, y curando sus mentes en la abadía o la taberna, dependerá del héroe dónde prefiere pasar su tiempo libre. Este tiempo libre se mide en semanas de juego, cada expedición a una mazmorra nos consumirá una semana entera. Estas expediciones necesitan principalmente 4 aventureros y comida para ellos. Las vamos explorando en un delicioso entorno 2-D y disfrutando del componente gráfico, más parecido a un cómic de Alan Moore que a un videojuego al uso.

La interfaz es sencilla, cuatro aventureros, cuatro habilidades cada uno y un mapa que iremos recorriendo.

Si no tenemos los DLC de Darkest Dungeon, tendremos 4 lugares a los que ir a mazmorrear: las ruinas de nuestra mansión, la cala de los naufragios, la foresta maldita, y el laberinto del porcinotauro. Los DLC nos añaden otras dos zonas: el jardín de las delicias, y el molino al que cayó un cometa. Personalmente, no soy partidario de pagar por DLCs, pero en este caso concreto, cada DLC amplía tanto el juego base que cambia por completo. Y si a pesar de todo nos aburrimos de usar siempre las mismas clases de aventurero, hay una enorme comunidad en Steam que se dedica a publicar mods con clases nuevas, enemigos nuevos y zonas nuevas.

Aplicaciones roleras:

Cthulhu

Y, ¿cómo puedo utilizar la historia de este juego en mis partidas de rol? Muy sencillo, ahora te lo explico. Depende del sistema de juego que estemos usando. Parece obvio que un ancestro loco en un castillo maldito haciendo rituales que traerán el infierno sobre la tierra, cae en el dominio de Cthulhu. Uno de los investigadores recibe una carta de ese ancestro (antes de que se volviera totalmente loco) en la que le pide que le detenga. El grupo puede explorar el castillo, lleno de abominaciones de la naturaleza, y terminar con el ritual antes de que destruya el mundo. Aquí el sistema de cordura del videojuego parece totalmente inspirado en este juego de rol, así que parece el candidato más obvio.

D&D

Pero el decano de los juegos de rol, D&D, no puede quedarse muy atrás. Como el transcurso de la campaña nos va mejorando el asentamiento, podemos crear un pueblecito (qué recuerdos del módulo de la Fortaleza en la Frontera de AD&D…) e inflar a nuestros jugadores a misiones para mejorarlo, como rescatar al tabernero, encontrar los suministros perdidos… el único límite es nuestra imaginación. Y utilizar las mejoras de nuestro poblado en el encuentro final de la campaña (el tabernero que rescatamos se sacrifica por nosotros, el liche al que derrotamos no puede alzar a los muertos…)

Vampiro: La Mascarada

Además, se me ocurre que en Vampiro: La Mascarada puede tener una buena acogida: un Giovanni particularmente ambicioso se ha encerrado en su mansión junto a un Tzimisce, y están haciendo experimentos con cadáveres humanos, devolviéndolos a la vida con unos grotescos apéndices nuevos. Y el príncipe de la camarilla de la ciudad en la que esté esta mansión le pide al grupo de los PJ que acaben con esa amenaza de la mascarada.

Shadowrun

Si preferimos un ambiente más cromado, con una tecnología que no podemos ni siquiera alcanzar en nuestros sueños más cyberpunkarras, podemos utilizar el trasfondo de Shadowrun, que combina la magia con implantes tecnológicos. Un chamán insectoide (un loco al estilo lovecraftiano) ha conseguido acceso a unos libros de hechizos de Lofwyr (el dragón anciano dueño de la megacorporación más grande hasta la fecha) y está haciendo el mal en un lugar de las afueras de Nueva Seattle. A los runners les contacta un trabajador de esta megacorp. y les promete un pago enorme a cambio de ese libro. Ese trabajador puede ser el propio Lofwyr disfrazado. Y ya sabéis lo que se dice en las calles: vigila siempre tu espalda, no te quedes sin munición, y nunca hagas tratos con un dragón.

Vamos que además de ser un juego al que echarle más horas que el filtro del aire nos puede servir para darle un toquecito más exótico a nuestras partidas. Nos vemos en el próximo análisis.

Este es el segundo análisis que hacemos de un videojuego rolero, si aún no lo has visto aquí tienes el análisis de Amnesia de hace algunas semanas.

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