La Saga Donovan nació como una serie de aventuras para el juego de rol Ratas en las paredes, inspirado en la obra de H. P. Lovecraft. Pero, con el tiempo, acabó convirtiéndose en algo mucho más grande.
Hoy en día, la Saga está formada por varias campañas y aventuras conectadas entre sí. Algunas son historias principales. Otras son las precuelas centradas en los protagonistas. Todas comparten el mismo universo y una misma línea temporal.
Sin embargo, hay algo que la hace especial:
Cada aventura puede jugarse de manera independiente. No es necesario haber jugado las anteriores para entender lo que ocurre. Siempre existen pistas, nombres o detalles que conectan unas historias con otras, pero nunca son imprescindibles. Eso permite que cada mesa viva su propia experiencia.
La Saga principal sigue las aventuras de cuatro personajes recurrentes. Daniels Donovan, Elizabeth Edevan, Timothy Tumbler y Carl Cassopli. A través de ellos, los jugadores recorren diferentes historias de misterio, investigación y horror.

Las Precuelas funcionan de manera distinta
En ellas, los jugadores interpretan versiones anteriores de esos personajes o viven acontecimientos ligados a su pasado. Esto permite descubrir cómo se construyó el universo de la Saga y comprender muchos elementos que aparecerán más adelante. Son el Origen de los personajes.
Otro aspecto importante es el uso de elementos físicos:
Llaves. Fotografías. Mapas. Diarios. Cartas. Libros envejecidos. Objetos que los jugadores pueden tocar y manipular durante la partida.
No son necesarios para jugar. La historia funciona igualmente sin ellos. Pero ayudan a transformar la experiencia. Hay una gran diferencia entre escuchar que existe una llave extraña que sostenerla en la mano. Es muy distinto leer una nota en una pantalla que abrir un diario deteriorado por el tiempo. Los objetos físicos hacen que la mesa se sienta más real, más cercana y mucho más inmersiva.
Aunque la Saga Donovan está ambientada en un universo típico de Lovecraft, el terror cósmico no suele ser el elemento principal. Está presente, por supuesto. Siempre acecha en segundo plano. Pero el foco suele estar en el misterio, en la investigación y en las relaciones entre personajes, porque las palabras tienen mucho peso
Conversaciones con los PNJ, las dudas, las decisiones difíciles o las consecuencias de ciertos actos son parte fundamental de cada partida.
Y como ocurre en muchas historias inspiradas en Lovecraft, la Saga Donovan también abraza el concepto de play to lose
La mayoría de los personajes no son héroes destinados a salvar el mundo. Son personas normales enfrentándose a algo imposible de comprender. Muchas veces acabarán perdiendo. O sobreviviendo con cicatrices físicas y mentales. Los jugadores lo saben. Y aun así avanzan.
Porque el objetivo no es únicamente llegar al final. El verdadero disfrute está en el viaje: Los secretos descubiertos. Muchos de los vínculos creados durante la partida. Y, sobre todo, decisiones tomadas cuando todo empieza a derrumbarse.
Quizá por eso, años después, muchos jugadores no recuerdan una tirada concreta. Pero sí recuerdan a un PNJ, una nota escrita a mano o una vieja llave marcada con una H.
Por nuestro maestro del Multiverso Juan Melero
Si quieres ver a Juan narrando una campaña de la Saga Donovan, échale un ojo a esta partida:
Ratas en las paredes | Saga Donovan: El orfanato de San Michele (1/?)
Y si quieres aprender cómo escribir tu propia campaña de rol en nuestro blog del Contemplarol.