DEGENESIS (ONLINE) continúa 3 “LA CAIDA DE FERROPOL”

Hubo un tiempo en el que en la forja de Ferropol sonaban incesantemente los martillos para los señores de Exaltar. Las armas que se producían no eran famosas por ser efectivas y, sobre todo, mortales. El incansable suburbio de Exaltar hizo rico a sus ciudadanos – Una pequeña recompensa por la dura y triste vida en los estériles yermos de Borca.
Entonces, las guerras de la ciudad comenzaron y la metrópolis fue abandonada; Exaltar cayó y Justiciano se alzó. Los martillos de Ferropol se silenciaron; los hábiles herreros se marcharon para trabajar en las fábricas de los jueces.
Conforme Justiciano se expandió, los Jueces buscaron a los forajidos en sus campamentos y escondrijos, persiguiéndolos hasta el yermo. Sin ningún sitio a donde ir, Ferropol se convirtió en su refugio. Estos criminales se encuentran ahora más allá del alcance de Justiciano, logrando una existencia a los límites de la Civilización